Maléfica: ¿Dónde está el príncipe azul? (2) MALÉFICA: “¿DÓNDE ESTÁ EL PRÍNCIPE AZUL?” (2) Imagen extraída de paperblog.com

MALÉFICA: “¿DÓNDE ESTÁ EL PRÍNCIPE AZUL?” (2)

«Maléfica» es una película de 2014 dirigida por Robert Stromberg, basada en los clásicos de Ch. Perrault y los hermanos Grimm.

En el cuento se dice que la princesa Aurora se pinchará con un huso al cumplir los 15 años lo que implicará su muerte. Su padre intentará destruir todos los husos del reino para que no se cumpla este designio. Pero como se sabe, la princesa terminará por pincharse iniciando su sueño, su ensimismamiento, a la espera de poder despertar.

Y es ahí donde aparece el príncipe para cumplir su función en el cuento clásico. Pero en el texto cinematográfico de Disney el príncipe se muestra impotente para despertar a Aurora. Y viendo el tipo de príncipe que presenta esta película era de esperar la imposibilidad de que este personaje pudiera hacer nada por la princesa. En efecto, se trata de un principito adolescente, tan risueño como imberbe y muy mermado en comparación con la belleza y potencia atribuida a Maléfica.

De hecho es esta hermosa Maléfica, reina y protectora de la Naturaleza, la que consigue despertar a la durmiente. Y de ella se dice explícitamente que es el “auténtico amor verdadero”, el único que puede despertar a la princesa. Pero si el príncipe no puede hacer su tarea, si no puede seducir a nadie, y el despertar lo provoca esa potencia de la Naturaleza, podemos preguntarnos en qué consiste ese despertar. O dicho de otro modo, si el relato clásico se desvanece y el príncipe no realiza su función, cabe preguntarse por la identidad de este amor verdadero que representa Maléfica. ¿A quién remite este personaje?

En una primera asociación, Maléfica remite a la conocida Victoria de Samotracia en la mitología romana, que sería Niké en la mitología griega. También las Harpías en su origen eran hermosas mujeres aladas, aunque tradiciones posteriores las transformaron en genios maléficos y horrendos, en brujas.

La diosa egipcia Isis también es representada como una mujer con brazos alados, Diosa-Madre con poderes mágicos, que consigue retornar a la vida al momificado Osiris.

El cristianismo adoptó el culto a la diosa de la maternidad representándolo en la Virgen María de la que también existen representaciones aladas. Quizá la más famosa sea la Virgen de Quito, del siglo XVIII, escultura venerada en el altar mayor de la iglesia de San Francisco en Quito, que tiene alas y remite al Apocalipsis de San Juan. La misma representación que hace Durero en uno de sus Grabados que componen el Apocalipsis.

Hay más representaciones de esta Virgen Apocalíptica alada, una amplia iconografía cuya descripción excede las pretensiones de este texto. No obstante, a partir de estos indicios puede afirmarse que Maléfica es una representación de una diosa de la maternidad con numerosas referencias simbólicas.

Puede subrayarse por tanto que el amor del príncipe que representaba la tradición popular en tantos cuentos durante tantos siglos es desplazado en este texto cinematográfico al amor de la Madre, ese amor verdadero que hace despertar. Pero despertar para volver a la tierra prometida, al paraíso antes de la manzana y la serpiente. Tierra prometida donde nada parece faltar, nada excepto el amor de alguien que venga desde fuera del paraíso y pueda seducir a la princesa para salir a su encuentro.

Nueva representación simbólica de cierto derrumbe de lo masculino, y entronización de un amor apocalíptico como el único verdadero. ¿Era necesario pincharse con un huso para llegar al punto de partida? ¿Era preciso atravesar el sueño de la muerte para resucitar a la infancia?

Quizá sea preferible, como Blancanieves, seguir durmiendo a la espera, aunque una lágrima testifique la tristeza de que ningún hombre pueda venir a rescatarla.